Thursday, February 26, 2009

Hoy: Papamoa Beach!




Hoy, como todos los días, vi el amanecer desde el baño y después de unas horitas más haciendo fiaca, nos levantamos, preparamos el desayuno y preguntamos a qué playita podíamos ir y Papamoa fue la elegida. Nos tomamos el bus a Tauranga city y de ahí el otro hasta Papamoa (por suerte ya tenemos nuestra time table de los bondis, así que hicimos la combinación perfectamente, sin demoras). Cargamos el mate y las cámaras y nos instalamos a la sombra de unos árboles, a pasitos de la playa... El viaje hasta nuestro destino de hoy habrá durado casi una hora, durante la cual no dejamos de sorprendernos con la perfección de las construcciones de casas y caminos, nos sentimos en The Truman Show... Todos parecen actores de un gran y perfecto show que es la vida en este país... Para nosotras, increíble. Para ellos, lo normal.

Finalmente, volvimos a nuestro hogar y brindamos por un nuevo y hermoso día en este nuevo y hermoso lugar...

Mañana, a trabajar! Ya les iré contando sobre nuestro nuevo trabajo en siguientes ediciones.




Tuesday, February 24, 2009

Relax... take a bus... and go to the beach!




Aquí estoy yo también en el mundo bloggístico, tratando de hacerles llegar algo más que unas lindas fotos de este viaje que recién comienza. Mi relato del día de la fecha, comienza así:






Después de varios días de ir de acá para allá, casi sin rumbo, empujadas por lo que pinte, finalmente, tuvimos un plan que llevamos a cabo tal cual lo habíamos diagramado: tomar el bondi hasta Tauranga City, de ahí tomar el otro bondi hasta Mount Maunganui... Llevamos nuestros sanguchitos y el mate para hacer un pic nic en la playa. Tomamos sol, mate, fotos... Javi (el uruguayo que ya todos deben conocer) nos hizo compañía un rato, y antes de que dejara de funcionar el transporte público (a las 6 de la tarde), levantamos campamento y volvimos a nuestro albergue transitorio (no piensen mal, es un albergue y es transitorio!!!!)



Pasamos una hermosa tarde escuchando el ruido de las olas y bien relajadas... Esta ciudad no permite el stress, creo que no lo conoce... Ojalá logre olvidarme yo también de su existencia.